Siembra directa en líneas: abrir surcos de 4 cm de profundidad a 70–80 cm de distancia entre sí, distribuyendo 18–20 granos por metro lineal («surco lleno»). Tapar en la misma dirección del surco. Si el suelo se encosta, descompactar y mantener la humedad para favorecer la emergencia.
Aplicar fertilizante en la siembra y una segunda aplicación tras el primer riego. Desmalezar oportunamente con azádon, completando la labor con arranque manual en la hilera. Regar cada 7–10 días; dar un riego poco antes o después de cada recolección. Sembrar en tierra con buen grado de humedad; si la siembra fue afectada por frío o helada, adelantar el primer riego. No tolera las heladas.